Pruebas complementarias

Los hemocultivos se tienen que realizar en todos los pacientes con fiebre de origen desconocido y soplos patológicos, con historia de cardiopatía o con historia de endocarditis previa. No es necesario obtener los cultivos en ninguna fase concreta del ciclo febril, pero sí es importante obtener volúmenes adecuados de sangre en los niños. Dependiendo del sistema de detección del hemocultivo, son necesarias cantidades de 1 a 3 mililitros en lactantes y niños pequeños, y de 5 a 7 ml en niños mayores. Generalmente, el primer día se deben obtener 3 muestras separadas y 2 cultivos más, si no hay crecimiento al segundo día de la incubación, (Tabla 3). En pacientes no agudos y cuyos cultivos son negativos, el tratamiento se puede retrasar hasta obtener cultivos adicionales.

En pacientes con EI aguda, los hemocultivos deben obtenerse en un periodo corto de tiempo e iniciar de inmediato un tratamiento antibiótico empírico.

Los agentes etiológicos aislados con mayor frecuencia, en la EI en niños, son los cocos gram positivos (Tabla 1), incluyendo Streptococcus viridans, Staphylococcus y enterococos. Menos frecuentes son los gérmenes del grupo de HACEK.

Las endocarditis por hongos se producen generalmente por cándidas, aunque también se han descrito por el aspergillus.
En los recién nacidos, las causas más frecuentes de EI son los S. aureus, S. coagulasa-negativo y las especies de cándidas.

El diagnóstico de endocarditis con cultivo negativo se hace cuando un paciente tiene evidencia clínica y/o ecocardiográfica de EI, pero los hemocultivos son persistentemente negativos. La causa más frecuente se debe al tratamiento antibiótico durante la obtención de la muestra o a la EI producida por un organismo de crecimiento lento. Cabe señalar que la endocarditis con cultivo negativo puede suponer del 5 por ciento al 7 por ciento de las EI.

Ocasionalmente, el diagnóstico de EI se hace por el hallazgo de vegetaciones en el endocardio, durante la cirugía o en la autopsia, así como por el crecimiento del organismo en un trombo o un émbolo. Los cultivos rutinarios de sangre en la EI por hongos filamentosos son generalmente negativos. Entre otras causas raras del EI con hemocultivos negativos se encuentran la infección por Coxiella burnetii (fiebre Q), brucella, legionella, bartonella y clamidia.

La EI se suele acompañar de anemia y de elevación de la velocidad de sedimentación y de la PCR. La mayoría de los pacientes tienen inmunocomplejos circulantes durante la fase de endocarditis y éstos están implicados en la glomerulonefritis que se pude producir después de la EI.


 

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