INTRODUCCIÓN

La fiebre es un motivo de consulta muy frecuente en la consulta de Atención Primaria. Puede ser manifestación de una gran variedad de patologías por lo que es muy importante buscar su causa.
La fiebre de origen desconocido (FOD) fue definida en 1960 por Petersdorf y Beeson según los siguientes criterios diagnósticos:

– Temperatura superior a 38,3ºC en determinaciones repetidas.
– Duración de la fiebre más de 3 semanas.
– Ausencia de diagnóstico tras 1 semana de estudio hospitalario.
En 1991 Durack y Street redefinen estos criterios y clasifican la FOD en 4 grupos:
– FOD clásica: temperatura mayor de 38,3ºC en repetidas ocasiones, más de 3 semanas de duración y sin diagnóstico tras 3 días de ingreso hospitalario o tras 3 visitas ambulatorias.
– FOD nosocomial: temperatura mayor de 38,3ºC determinada en varias ocasiones en un paciente hospitalizado que recibe atención diaria y que en el ingreso no presentaba infección ni la estaba incubando. Se requiere un estudio de 3 días incluidos al menos 2 días de incubación de cultivos.
– FOD neutropénica: temperatura mayor de 38,3ºC en varias determinaciones con recuento de neutrófilos inferior a 500/µl, o en el que se pronostica un descenso hasta ese nivel en un plazo de 1-2 días. Se precisa un estudio de 3 días con al menos 2 días de incubación de cultivos.
– FOD asociado a VIH: temperatura superior a 38,3ºC en varias ocasiones, de más de 4 semanas de duración en paciente ambulatorio, o de más de 3 días en paciente hopitalizado. Requiere estudio de 3 días, con al menos 2 días de incubación de cultivos.

 

CASO CLÍNICO

En el siguiente caso clínico presentamos un paciente con FOD. Trataremos de averiguar la causa repasando las diversas etiologías de esta entidad.

Anamnesis

Mujer de 31 años que acude por presentar desde hace 2 semanas fiebre de predominio vespertino de hasta 38,5ºC acompañado de astenia, mialgias y malestar general. No refiere clínica urinaria, ni digestiva ni respiratoria.

Fumadora de 10 cigarrillos al día y bebedora de 2-3 unidades de alcohol al día. No presenta antecedentes patológicos personales ni familiares de interés. No recibe tratamiento farmacológico habitual. Trabaja de camarera.

Se realiza auscultación cardiopulmonar que es normal, no se objetivan lesiones dérmicas, no presenta adenopatías y la exploración ORL y neurológica es normal. No se encuentra ningún foco aparente de la fiebre, por lo que se inicia tratamiento con paracetamol y se indica vigilancia de la fiebre y de la posible aparición de nuevos síntomas.

Al cabo de una semana, la paciente regresa a la consulta por persistir la fiebre y por la aparición de artralgias, sobre todo en las manos, sin signos inflamatorios. Reinterrogando a la paciente, no refiere viajes a zonas endémicas, no ha tenido contacto con ganado ni ha ingerido productos lácteos no controlados ni consumo de drogas.

Realizamos nueva exploración donde se objetiva una temperatura de 37,5ºC y buen estado general. No presenta adenopatías ni lesiones cutáneas. Se aprecia ligera palidez mucocutánea. La auscultación cardiopulmonar, la exploración ORL y neurológica sigue siendo normal. La palpación del abdomen es normal. Ante estos hallazgos se decide solicitar una analítica con bioquímica, hematologia, reactantes de fase aguda, sedimento y sistemático de orina, electrocardiograma, radiografía de tórax y abdomen, Mantoux, coprocultivo y parásitos en heces. Cambiamos el tratamiento y pautamos Ibuprofeno 600 mg cada 8 horas.

En la analítica, destacamos VSG elevada (50), ligera elevación de transaminasas (GOT 70, GPT 65), con el resto de parámetros hepáticos dentro de la normalidad. En el hemograma destaca ligera anemia normocítica.

Ante la persistencia de la fiebre y al no encontrar foco de la misma, proseguimos el estudio y solicitamos serologia de Salmonella, VIH, virus de hepatitis, VEB, CMV, Toxoplasma y brucelosis. Completamos la analitica con pruebas inmunológicas y como resultado obtenemos que los anticuerpos antinucleares (ANA) y anticuerpos antiDNA son positivos. El resto de exploraciones es normal.

Con estos resultados se decide derivar al paciente a la consulta de Reumatología para confirmar diagnóstico de lupus y completar el estudio.

DISCUSIÓN

Causas de fiebre de origen desconocido
En primer lugar repasaremos las posibles etiologías de la FOD:

FOD clásica (Tabla 1)
– Infecciones 30-40%: TBC, brucelosis, abscesos intraabdominales, lepstospirosis, fiebre Q.
– Neoplasias 20-30%: linfomas, hipernefroma o carcinoma de células renales.
– Conectivopatías/vasculitis 15%: lupus eritematoso sistémico, enfermedad de Still, arteritis de células gigantes, artritis reumatoide.
– Miscelánea 15%: fiebre por fármacos, sarcoidosis, fiebre facticia,...

FOD nosocomial
Se suele deber a métodos invasivos como sondas, vías venosas, catéteres... Los microorganismos más frecuentes son Clostridium difficile, Pseudomona aeruginosa,...

FOD en neutropénicos
Debemos sospechar Candida, Aspergillus, citomegalovirus, herpes simple,...

FOD en VIH
Más del 50% de las infecciones en VIH se debe a infecciones por micobacterias.
El caso clínico que nos ocupa lo enmarcamos dentro del grupo de FOD clásica.

Diagnóstico de la fiebre de origen desconocido
En el diagnóstico de la FOD, la historia clínica y la exploración física son imprescindibles para evitar la realización de pruebas diagnósticas innecesarias y molestas para el paciente.

Historia clínica
Debe ser personalizada y minuciosa. Debemos investigar sobre la profesión actual y anterior, viajes, lugar de residencia, contacto con enfermos portadores de enfermedades infecciosas, cirugía reciente, ingesta de drogas, posesión de animales, hábitos sexuales, vacunaciones recientes, toma de medicamentos,...

Exploración física
Debe ser igualmente minuciosa y detallada teniendo en cuenta que se debe repetir con frecuencia ya que muchos signos físicos ausentes al principio del proceso pueden aparecer posteriormente.

Debemos valorar el estado general y el peso. En la piel buscaremos lesiones dérmicas.

Realizaremos un examen ORL, de fondo de ojo, de senos paranasales y palpación de la arteria temporal, así como búsqueda de adenopatías palpables. Además, haremos una auscultación cardiopulmonar, palpación de abdomen y zona urogenital y examen osteoarticular buscando alteraciones inflamatorias y puntos dolorosos.

Pruebas complementarias
Inicialmente solicitaremos una analítica de sangre incluyendo: glucosa, urea, creatinina, iones, GOT, GPT, GGT, fosfatasa alcalina, VSG, proteinograma, hemograma, coagulación, Igualmente solicitaremos también analítica de orina con sedimento y cultivo, hemocultivos en el momento de subida de temperatura, coprocultivo y parásitos en heces, radiografía de tórax y abdomen, electrocardiograma y Mantoux.

Si las pruebas anteriores no nos orientan sobre el origen de la fiebre, realizaremos una nueva exploración física y anamnesis y, posteriormente pasaremos a ampliar el estudio con las siguientes pruebas: serologia de Salmonella, virus de hepatitis, VIH, VEB, CMV, Toxoplasma, brucelosis, Leishmania, Rickettsia, Coxiella, fiebre Q y psitacosis. Solicitaremos además pruebas inmunológicas: factor reumatoide, ANA (si es positivo solicitar anti DNA y anti ENA) y pruebas de imagen como ecografía abdominal.

Si a pesar de todas estas pruebas no llegamos al diagnóstico derivaremos al paciente al un centro hospitalario para proseguir el estudio mediante otras pruebas de imagen, biopsias, laparotomía exploratoria, etc.

BIBLIOGRAFÍA

Santos Corraliza E. Fiebre de origen desconocido. Un reto diagnóstico. Jano. 2005; 68:43-52.
Sáez Rodríguez MT, De Felipe Medina R. Fiebre sin focalidad aparente: manejo en atención primaria. Med Gen 2004; 65:363-367.
Font J, Espinosa.G, Cervera.R, Ingelmo M. Lupus eritematoso sistémico. Jano. 2003;65:57-85.
Regueiro M., Regueiro F. Fiebre [en línea] (consultado en abril 2006) Disponible en www.fisterra.com/guias2/fiebre.htm
Gelfand J. Fiebre de origen desconocido. En: Braunwald E. et al. Harrison principios de medicina interna. 15º edición. Madrid: Mc Graw Hill interamericana; 2002. 953-958.
Gatell J.M. Fiebre de origen desconocido. En: Farreras P. et al. Medicina Interna. 13º edición. Madrid: Harcourt Brace; 1997. 2572-2577.
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria .Fiebre sin localidad aparente. En: Guia de ayuda al diagnóstico en Atención Primaria. 1ª edición. Barcelona: Semfyc ediciones; 2003. 2.

 

Autor: Margarita Pinel Monge. Médico de Familia. C.S. Casco Viejo. Vitoria.
Miren Martínez Elgarresta. Médico Residente en Medicina Familia y Comunitaria. C.S. Casco Viejo. Vitoria.

Coordinador:Sergio Giménez Basallote
Médico de familia. Coordinador de Grupos de Trabajo de Semergen. Centro de Salud de Ciudad Jardín. Málaga

 


 

Volver