Recomendaciones
para la detección, diagnóstico y tratamiento de la disfunción
eréctil
PUNTOS CLAVE
o
La prevalencia de la DE en España es del 19 por ciento (estudio EDEM).
En varones mayores de 40 años alcanza el 40 por ciento, aunque sólo
el diez por ciento acudirá al médico y será tratado. Asociada
a enfermedades como: diabetes, HTA, hiperlipemia, coronariopatías, enfermedad
vascular periferica, depresión; hábitos como el tabaco, alcohol,
sedentarismo, drogas y tratamientos con tiazidas, betabloqueantes, antidepresivos,
benzodiazepinas, digoxina, gemfibrozilo. El médico de familia tiene que
realizar una detección activa de la DE.
o La DE puede comportarse como
síntoma "centinela" en coronariopatías, enfermedad vascular
periférica y diabetes, según los estudios.
o La historia médico-sexual
y la exploración física filiará el proceso en orgánico,
psicógeno o, con mayor probabilidad mixto, y lo diferenciará de
trastornos del deseo, eyaculación u orgasmo. Es muy importante explicar
al paciente las posibles causas de su enfermedad y tranquilizarle ante la posibilidad
de tratamientos eficaces.
o Solamente un cinco por ciento de los casos habrá
que derivarlos al urólogo. En el caso de alteraciones importantes psicodinámicas
individuales o de pareja conviene derivar al psicoterapeuta para pedir asesoramiento.
o
Una buena información al paciente sobre el uso, eficacia y seguridad del
tratamiento permitirá establecer una alianza terapéutica, ya que
habrá pacientes que por razones varias rehusarán el mismo. Debe
buscarse en lo posible la colaboración de la pareja.
o Los pacientes
con riesgo cardiovascular bajo e intermedio (Consenso de Princeton) para el ejercicio
que supone la actividad sexual (3-6 METS: cargar pesos, caminar 1,8 Km en 20 minutos,
etc.) pueden ser tratados por el médico de familia y es aconsejable derivar
al cardiólogo a los de alto riesgo cardiovascular para una estabilización
previa o programa de entrenamiento físico reevaluando posteriormente.
o
Modificar hábitos (tabaco, alcohol) por sí solo no hará recuperar
una función eréctil deteriorada. La única recomendación
preventiva eficaz es la práctica de ejercicio físico. Los fármacos
causantes de DE deben sustituirlos en lo posible y esperar 2-3 semanas, aunque
en la mayoría de las ocasiones habrá que tratar, porque la retirada
del fármaco no hará que se recupere la función eréctil.
o
El tratamiento de primera línea de la DE consiste en los fármacos
orales y los dispositivos de vacío y anillos constrictores (poco extendido
su uso por restar espontaneidad a las relaciones debido a lo engorroso de su empleo).
Dentro de los fármacos orales hay dos tipos: los inhibidores de la 5 fosfodiesterasa
(sildenafilo, vardenafilo y tadalafilo) y el agonista dopaminérgico central
apomorfina (sublingual).
o Los inhibidores de la PDF5 son de similar eficacia,
pero farmacodinámicamente diferentes. Las comidas grasas y el alcohol interfieren
en la absorción de sildenafilo y vardenafilo y no en la de tadalafilo.
Los dos primeros alcanzan antes las concentraciones máximas en sangre;
taladafilo tiene una vida media más larga. La elección entre ellos
dependerá de la preferencia y características del paciente. La única
contraindicación absoluta para su uso es el tratamiento con nitratos o
donadores de óxido nítrico. Conviene hacer seis intentos con la
dosis necesaria para probar su eficacia, comenzando por dos intentos con sildenafilo
50 mg, tadalafilo 10 mg o vardenafilo 10 mg y subir a 100, 20 y 20 mg, respectivamente,
si es necesario, salvo en diabéticos e intervenidos de próstata,
en los que comenzaremos por la dosis máxima.
o La apomorfina sublingual
es de menor eficacia que los anteriores. Puede tener su indicación en individuos
jóvenes, con DE de corta evolución, leve o moderada, de posible
origen psicógeno o en pacientes que estén con nitratos.
indice