Aspectos
de interés en las demencias
Nuevas herramientas en el diagnóstico
del deterioro cognitivo en Atención Primaria
ESTADO
ACTUAL DE LOS INSTRUMENTOS DE EVALUACIóN
DEL DETERIORO COGNITIVO EN
AP
En el momento actual existen distintos test psicométricos
útiles para ser empleados en el procedimiento diagnóstico del DC
en AP, cada uno de ellos con sus limitaciones e indicaciones preferentes, que
pueden verse resumidas en
la Tabla 5. A continuación pasamos a desarrollar brevemente cada uno
de ellos.
Minimental State Examination (MMSE), Folstein, 1975
Es
el test más nombrado en la literatura internacional. Explora 5 áreas
cognitivas: memoria de fijación y reciente, atención, habilidades
constructivas, lenguaje y orientación temporo-espacial, siendo estas dos
últimas funciones los mayores determinantes de la puntuación final.
Se realiza en 10-15 minutos. En la evaluación de la enfermedad de Alzheimer
los apartados más útiles son la orientación, el recuerdo
diferido de las tres palabras y el dibujo. Existen varias adaptaciones al castellano
siendo la de Escribano et al especialmente útil para la AP por su sencillez
(Anexo
1). Las puntuaciones están muy influidas por la edad y el nivel educativo
del sujeto por lo que se aconseja utilizar las estratificaciones existentes. La
mayor precisión se obtiene cuando se administra a personas con un buen
nivel de escolarización.
Miniexamen Cognoscitivo
(MEC), Lobo, 1979, 1999
Es una adaptación del
MMSE validada y normalizada para la población española, cuya versión
de 35 items (MEC-35) quizá sea el test más empleado en nuestro país
para detección de DC (Anexo
2). Al igual que el anterior puede verse influido por la edad y el nivel educativo
de la persona, alcanzando su mayor rendimiento en sujetos con un buen nivel cultural.
Las puntuaciones del MEC se adaptan cuando existe imposibilidad de cumplimentar
un ítem por analfabetismo o por déficit sensoriales mediante la
obtención de puntuaciones corregidas. También se administra en 10-15
minutos.
Cuestionario abreviado de Pfeiffer o Short Portable Mental State Questionnaire
(SPMSQ). Pfeiffer, 1975
Es un test muy fácil y rápido
de administrar (3-5 minutos), aunque tiene el inconveniente de que explora menos
dominios (orientación, cálculo, memoria reciente y lejana e información
sobre hechos cotidianos). La puntuación final se ha de corregir según
el nivel educativo del sujeto. La versión que presentamos es la que ha
sido recientemente validada para la población española (Anexo 3).
Este instrumento adquiere su mayor protagonismo cuando disponemos de poco tiempo
en nuestras consultas o cuando determinadas circunstancias del paciente desaconsejan
realizar otros test (bajo nivel educativo, $ 75 años o déficit sensorial
visual o auditivo).
Test de fluencia verbal (TFV)
Son
instrumentos que evalúan la cantidad de palabras pertenecientes a una categoría
evocadas en un determinado tiempo, según un criterio semántico.
Valoran memoria semántica, capacidad ejecutiva y de planificación.
El prototipo de estos test es el Set-test (Isaacs, 1972) cuya versión adaptada
a la población española se muestra en el Anexo 4 y se tarda unos
5 minutos en administrar. Existen versiones más simples y con rendimiento
similar como el TFV animales en que se pide al sujeto que nombre todos los animales
que pueda durante un minuto, estableciéndose el punto de corte en "menos
de 10 animales". Estos test están mucho menos influidos por la edad
y nivel educativo que otros y alcanzan su mayor protagonismo en personas con déficits
sensoriales severos y analfabetos.
Test
del Reloj (TDR)
Es un test que valora atención,
comprensión, capacidades visuoconstructivas y visuoespaciales, memoria,
capacidad numérica, de abstracción y ejecutiva. Existen distintas
versiones que pueden agruparse en dos categorías: TDR "a la orden"
(dibujar un reloj sin modelo de referencia) y "a la copia" (copiar un
modelo que se presenta). La versión "a la orden" que mostramos
en el Anexo 5 está validada para la población española y
se tarda unos 5 minutos en administrar. Sus índices de validez estadística
aumentan considerablemente cuando se administra conjuntamente con otros instrumentos
psicométricos sobre el paciente (como el MMSE para la detección
de la demencia leve-moderada tipo Alzheimer), o sobre un informador fiable, por
lo que se propone su uso conjunto.
Test
del Informador (TIN) o Informant Questionnaire on Cognitive Decline in the Elderly
(IQCODE). Jorm et al, 1988
A diferencia de lo que
hemos visto hasta ahora, este cuestionario se administra a un conviviente o allegado
al paciente en cuestión y, aparte de explorar determinados dominios cognitivos
(memoria, capacidad ejecutiva y juicio), también valora la funcionalidad
del paciente. Es un test fácil y rápido de realizar (autoadministrado,
salvo si el informante tiene un muy bajo nivel cultural) y no está influenciado
por la edad ni por el nivel educativo. Su gran ventaja reside en que tiene mayor
sensibilidad para la detección del DC leve que el MMSE por lo que se recomienda
su uso de forma sistemática en todos los casos de evaluación inicial
de DC, con un grado de recomendación A. Su rendimiento se multiplica cuando
se administra conjuntamente con otros test psicométricos sobre el paciente.
Existe una versión corta de 17 items validada en España que es el
test del informador más empleado en nuestras consultas de AP (Anexo
6).
El Functional Activities
Questionnaire o Cuestionario de Actividad Funcional (FAQ). Pfeiffer, 1982
En
realidad (Anexo
7) se trata de un cuestionario que valora funcionalidad, en concreto, actividades
instrumentales de la vida diaria, pero que tiene una fiabilidad alta para el diagnóstico
del deterioro cognitivo en fases iniciales. Como el anterior, se administra a
un informador fiable y multiplica su rendimiento si se asocia a test psicométricos
aplicados al paciente.
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