PROBLEMAS DERMATOLÓGICOS
CAPÍTULO3- Parasitosis cutáneas

ESCABIOSIS

La escabiosis es un problema frecuente de salud pública con una prevalencia global estimada de 300 millones. Afecta principalmente a personas que viven en condiciones de insalubridad, hacinamiento donde la higiene personal y el agua corriente son deficientes. Los síntomas que produce son muy inespecíficos; malestar considerable y prurito intenso. El nivel de infección en las comunidades varía por los cambios en las actitudes sociales, el desplazamiento de las poblaciones, el tratamiento inadecuado, el diagnóstico erróneo y los posibles cambios del estado inmune de las personas. Se cree que los ciclos epidémicos se producen cada 7 a 15 años. Se utiliza el término de “prurito de los siete años “que refleja la naturaleza de transmisión periódica si no se tratara.

Meinking y Taplin señalan que “la guía más práctica para la epidemiología de la escabiosis y aquella que por lo general es valiosa en el tratamiento de la familia o comunidad es estimar el grado y la frecuencia del contacto corporal cercano... el aumento y la disminución de la incidencia de la escabiosis en los países desarrollados se debe en parte a la intervención de los profesionales de salud (al tratar los casos) cuando la incidencia alcanza niveles claramente reconocibles”.

En las poblaciones rurales de muchos de los países en vías de desarrollo, la escabiosis es hiperendémica (Green 1998).

Los recién nacidos, los pacientes geriátricos inmovilizados (Almond 2000), los pacientes con infección por VIH y otros pacientes con afecciones de salud son propensos a la infestación (Chosidow 2000) y tiene recuentos de ácaros particularmente altos (Commens 1994).

La sintomatología inespecífica en forma de prurito hace que frecuentemente el primer médico al que se acude sea el médico de familia. Por este motivo es importante que esté entrenado y tenga esta enfermedad presente porque un tratamiento correcto erradica y evita contagios de manera epidémica.

El ciclo de vida del Sarcoptes scabiei (Fotos 1 y 2) empieza cuando la hembra fecundada deposita un par de huevos o tres al día en túneles que realiza en la epidermis, no más allá del estrato granuloso. Generalmente, realiza el surco por la noche y deposita los huevos por el día. Después de unas 50 a 72 horas las larvas surgen y hacen nuevos surcos. La vida de la hembra es de unas 4 a 6 semanas y deposita un total de 40-50 huevos. Un ciclo completo requiere de 10 a 17 días.

Los ácaros viven entre 30 y 60 días.

En la sarna clásica, cada paciente presenta aproximadamente una docena de hembras. En la sarna hiperqueratósica o costrosa, el paciente puede presentar más de 1 millón de ácaros o hasta 4.700 ácaros/g de piel.

El hombre es el reservorio principal del Sarcoptes scabiei. La transmisión del ácaro es por contacto piel-piel a los compañeros sexuales, a los compañeros de juegos, a los niños, a los profesionales sanitarios que atienden a los pacientes. Los ácaros pueden permanecer con vida durante más de 2 días en la ropa de vestir o de cama, por lo que no es estrictamente necesario el contacto piel-piel. Los pacientes afectos de sarna costrosa son mucho más contagiosos porque tienen un número de ácaros muy elevado.

Diagnóstico

La infección clínica del Sarcoptes Scabiei causa malestar y prurito intenso en la piel, especialmente por al noche, respetando la cabeza y el cuello. La mitad de pacientes con sarna costrosa no padece de prurito. La afectación cutánea varía desde casos sin aparente afectación macroscópica a eritrodermia generalizada. Aunque lo más común es una erupción papular o vesiculosa irritante. La complicación más frecuente es la impetiginización de las escoriaciones.

Las zonas de principal afectación son los espacios interdigitales de las manos y pies, axilas, ingles, muñecas. La sarna nodular (Fotos 3 y 4) se localiza en pene, escroto, axilas, cintura y areolas mamarias.

La lesión principal es el surco acarino, lo produce el Sarcoptes a través de la epidermis, no más profundo del estrato granuloso. Se observan en forma de unas crestas lineales o serpiginosas, grisáceas o del mismo color de la piel, con una longitud de 0,5 a 1 cm con una vesícula o pápula al final del túnel. Los surcos tienen una medida media de 5 mm aunque pueden llegar a los 10 mm. La aplicación de tinta de escribir en piel con infestación pone de manifiesto los túneles, destacando los surcos.

Pueden aparecer manifestaciones cutáneas de hipersensibilidad frente al ácaro: el prurito nocturno es la más característica, que puede aparecer sin lesión cutánea. Las pápulas urticariformes pequeñas y diseminadas (Foto 5) se localizan sobretodo en la parte anterior del tronco, muslos, nalgas y antebrazos. Las lesiones secundarias al rascado crónico, escoriaciones, liquen simple crónico, nódulos de prurigo, dermatitis eccematosa generalizada, eritrodermia (Foto 6).

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial se debe hacer principalmente con sarna nodular, larva migratoria cutánea y pediculosis corporis.

La sarna es una parasitosis cutánea que se caracteriza por prurito intenso nocturno que aparece tras 2-6 semanas de la exposición coincidiendo con la aparición de un rash maculopapuloso. Debemos sospecharla en todo paciente con prurito nocturno.

La sarna nodular aparece como pápulas hiperqueratósicas rojizas pruriginosas con una localización concreta en pene, escroto, areolas mamarias, cinturas y axilas. El diagnóstico de sarna nodular sugiere que el paciente esta afectado de un inmunodepresión, VIH, etc. Un paciente con esta sospecha clínica deberá remitirse al dermatólogo para confirmar el diagnóstico puesto que las lesiones son pápulas rojizas con localización en manos, pies, uñas, cuero cabelludo y orejas, con escaso prurito, u ocasionalmente causa un eccema psoriasis like. Debe diferenciarse de urticaria papular, enfermedad de Darier, prurigo nodular, sífilis secundaria, pseudolinfoma, papulomatosis linfomatoide, vasculitis,...
La larva migratoria cutánea es una lesión cutánea producida por la penetración y migración percútanea de larvas de diversos parásitos (nematodos) caracterizada por la aparición de lesiones lineales vesiculares, serpiginosas. Las actividades que conllevan riego son las que hay contacto con arena, tierra zonas húmedas. El humano es el huésped terminal. No esta descrita la transmisión interhumana.

Pediculosis corporis es la infestación del Pedículis humanis y Phthirius pubis en el cuerpo o bien en zonas pilosas. El síntoma principal es el prurito y no existe una lesión característica de esta infestación. Las lesiones cutáneas más frecuentes son las escoriaciones. Asimismo como la sarna su afectación se ve favorecida en zonas de falta de higiene, hacinamiento etc.

MANEJO TERAPÉUTICO

Las pruebas acerca de que la permetrina es más efectiva que el lindano son inconsistentes. El lindano, la permetrina y la ivermectina parecen asociarse con reacciones del fármaco poco frecuentes, pero graves, aunque esta información no deriva de datos de ensayo. Se necesita más investigación sobre la seguridad y la efectividad de la ivermectina y el malatión en comparación con la permetrina, en el tratamiento comunitario y en diferentes regímenes y vehículos para el tratamiento tópico (Walter GJA, Johnstone PW. Intervenciones para el tratamiento de la escabiosis (revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2007, nº 2. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-sofware.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 2. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.)).

Primera línea
de tratamiento

• Permetrina crema 5 por ciento: a partir de los 2 años. Aplicar por todo el cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, la cara, el cuello y las orejas. Dedicar especial cuidado entre los dedos de manos y pies así como debajo las uñas. Dejar durante 8-12 horas. Si alguna parte del cuerpo se lava en este periodo de tiempo, deberá volverse aplicar la crema y contar de nuevo 8-12h de esa zona. Posibles efectos adversos: erupción, diarrea (Intervenciones para el tratamiento de la escabiosis, Walter GJA, Johnstone PW, UPDATE the Cochrane Plus, 2007, nº 2).
• Crema de lindano 1 por ciento (g-benceno hexacloruro): aplicar desde cuello hacia abajo; lavado profundo a las 8 horas. Nota: no debe usarse después de un baño caliente y tampoco se debe aplicar en pacientes con dermatitis diseminada, en mujeres embarazadas, lactancia y en niños menores de 2 años. Se han descrito erupciones pruriginosas, pápulas, diarrea y convulsiones.


Segunda línea
de tratamiento

• Malatión 0,5 por ciento solución: Aplicación por todo el cuerpo incluyendo cabeza, cara cuello y orejas. Dejar en contacto con la piel un total de 24 hora en mayores de 2 años, se repetirá el proceso a los 7 días.

Situaciones especiales (embarazo, lactancia)

Malatión solución al 0,5 por ciento. No lindano, ni ivermectina.

Tratamiento del prurito

Crotamitón en crema al 10 por ciento a partir de los 6 meses de edad, una aplicación al día. En mayores 3 años, tres aplicaciones al día. No dar si hay solución de continuidad en la piel. Corticoide tópico (ej: clobetasona en crema al 0,05 por ciento) en mayores de un año, una aplicación fina, dos aplicaciones al día, un máximo de 7-14 días. Clorhidrato de hidroxizina al acostarse.

NOTA

Ivermectina sistemica 200 mg/kg vo, en unidosis es útil en la sarna convencional y en la sarna costrosa, en 15 a 30 días. Dos o tres dosis separadas por 1-2 semanas, en la infestacion intensa y en pacientes con inmunosupresión. Es especialmente útil en la erradicación de la sarna de forma epidemia en instituciones. No esta aprobada por la FDA de EEUU. Su prescripción esta en manos del dermatólogo.


Manejo
de los convivientes

El tratamiento deberá:

• Aplicarse simultáneamente a todos los conviventes del hogar, los contactos intimos, los contactos sexuales, los compañeros de juegos. Cubrir bien toda la piel de la economía así como indican las instrucciones. Si se lava alguna parte del cuerpo, reaplicar el tratamiento.
• Repetirse a los 7 días.
• Lavar la ropa de cama, toallas, ropa personal a 50º C y después de la primera aplicación.
• Los objetos no lavables deberán cerrarse en bolsas de plástico durante 72 horas.
• Evitar el contacto piel-piel con otras personas hasta que no este la infección resuelta.

EVOLUCIÓN
Y SEGUIMIENTO

El prurito puede perdurar entre 2-3 semanas tras el tratamiento correcto. Este deberá ceder con: crotamiton en crema o solución, cremas de corticoides y antihistaminicos. Si perdura más tiempo deberemos plantearnos: ¿diagnóstico incorrecto? ¿tratamiento inadecuado? Reexaminaremos al paciente para confirmar si el diagnóstico de sarna es correcto y repasaremos junto con el paciente el tratamiento.

El tratamiento ha fallado si:

• El prurito permanece o se intensifica tras las 2 semanas de haber finalizado el tratamiento.
• No se ha realizado el tratamiento de forma simultánea con los convivientes, compañeros, etc.
• Han aparecido nuevas lesiones del tipo pápulas pruriginosas, después de realizar el tratamiento.

Pautas a seguir en esta situación:

1. Volver a tratar todos los conviventes y compañeros de manera simultánea aunque estén asintomáticos.
2. Dar las instrucciones de aplicación y normas por escrito.
3. Dar dos aplicaciones de acaricida separadas 7 días.

– Si se realizó la vez anterior correctamente, cambiar de acaricida.
– Si no se realizó de manera simultánea dar el mismo o bien otro acaricida.
– La dosis deberá ser 30 g de crema o 100 ml de líquido por aplicación, en un adulto de talla media.
– Una aplicación única es suficiente en niños de 2 años de edad.

4. Lavar las ropas compartidas, toallas, sábanas, ropa íntima después de la primera aplicación.
5. Tratar el prurito con la medicación anteriormente comentada.

FACTORES CONDICIONANTES
DEL USO DE FÁRMACOS

• Embarazo y lactancia: uso una aplicación única de malation en solución. Puede repetirse a los 7 días si es preciso. No usar hidroxicina, crotamiton, lindano o esteroides tópicos.
• Piel con solución de continuidad o escoriada: evitar el crotamiton y los productos con base alcohol, malatión.
• Hiperplasia benigna de próstata, retención urinaria o glaucoma: evitar los antihistamínicos sedantes.
• Epilepsia: evitar los antihistamínicos sedantes (disminuyen el umbral).
• Evitar el uso de corticoides en piel escoriada con signos de infección (impetginizada).
Si existen dudas diagnósticas o estamos ante un paciente con sarna nodular o costrosa deberemos remitir al paciente al dematólogo para su estudio y tratamiento.

La sarna costrosa afecta habitualmente a paciente inmunocomprometidos por lo que deberá estudiarse de forma más completa con un análisis de sangre.

Si se realiza de manera correcta el tratamiento, citamos al enfermo para control y poder cerciorarnos que se ha tratado y se ha curado. Este último punto, el de la curación es importante porque se trata de una enfermedad muy contagiosa y debemos estar seguros que el episodio esta resuelto definitivamente.

CRITERIOS
DE DERIVACIÓN

Es preciso consultar con el dermatólogo las siguientes situaciones:

• Si valoramos sarna costrosa o nodular.
• Si ha aparecido en un centro sanitario, residencia de ancianos.
• Si hay dudas diagnósticas o ha fracasado el tratamiento.
• Si la transmisión ha sido por contacto sexual o bien esta asociada a otras enfermedades de transmisión sexual o se sospechan.

ACTIVIDADES PREVENTIVAS

Para evitar la escabiosis o su contacto se debe promover la higiene diaria, lavado frecuente de ropa. Evitar el hacinamiento de personas en locales como centros o campos de refugiados, pisos compartidos por muchos inquilinos.

En los países desarrollados se debe sospechar en todo paciente con prurito nocturno. En la anamnesis, deberemos investigar situaciones de marginalidad o hacinamiento así como contacto con otras personas que han sufrido algún episodio parecido.

Dado que la sintomatología y la clínica son muy inespecíficas es frecuente que estos pacientes acudan al médico de familia. En este primer escalón de la atención médica, el médico debe ser capaz de sospechar e iniciar tratamiento cuanto antes para curar al paciente y evitar que contagie.

Desde el punto de vista de atención comunitaria que también compete al médico de cabecera el diagnóstico precoz y el tratamiento electivo supone la evitación de una potencial epidemia de sarna.





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