PROBLEMAS
DERMATOLÓGICOS
CAPÍTULO3-
Parasitosis cutáneas
PEDICULOSIS (“PIOJOS”)
Parasitosis por insectos del género
Anoplura, chupadores de sangre (hematófagos), exclusivos
del hombre. Su incidencia ha disminuido en países
desarrollados pero sigue siendo relativamente frecuente
la pediculosis capitis en niños en edad escolar,
y la pediculosis pubis entre los adultos activos sexualmente.
PEDICULOSIS CAPITIS
La pediculosis capitis (Foto 7) es la infestacion
por Pediculus humanus variedad capitis en las zonas pilosas
altas, como la cabeza, especialmente la retroauricular y
la occipital. Mide 1-3 mm de longitud, se alimenta succionando
la sangre del cuero cabelludo de su huésped. La hembra
deposita los huevos, liendres (Foto 8), en la raíz
del pelo, quedan firmemente adheridos y no se sueltan con
el champú habitual. Los piojos jóvenes tardan
unos 9-12 días en convertirse en adultos. Un piojo
adulto tiene la medida de un grano de sésamo mientras
que un joven es como la cabeza de un alfiler.
De cada 1.000 pacientes, 3 al año se ven afectados
de pediculosis capitis y tratados por el médico de
familia, sin incluir los autotratamientos que no consultan.
Es más frecuenten en niños de 4 a 11 años,
en edad escolar con fácil transmisión en colegios,
aunque todas la edades están en riesgo de infestación.
Está favorecido en ambientes con higiene deficitaria
o peinados que dificulte el lavado frecuente.
La pediculosis no tiene preferencia por el tipo de pelo,
rizado, liso, corto o largo ni por la higiene del mismo.
Afecta tanto en medio rural como en urbano.
La transmisión requiere contacto íntimo cabeza
con cabeza, el piojo no vuela, ni salta. No requiere el
lavado de sábanas ni ropa de cama. Tampoco los cojines
porque los piojos que quedan encima sobreviven poco tiempo
porque precisan calor y alimento para vivir.
Diagnóstico
El síntoma principal es el prurito
aunque puede tardar 3 meses después de la primera
infestación. La sospecha debe establecerse ante prurito
en cuero cabelludo. Éste motiva rascado y con frecuencia
impetignización con presencia de costras melicéricas
y las correspondientes adenopatías retroauriculares,
occipitales y cervicales.
La exploración demuestra la presencia de liendres,
fácilmente observables con la lupa como pequeñas
formaciones blanquecinas adheridas lateralmente al pelo
y difíciles de desprender, aunque éstas no
evidencian una pediculosis activa.
Si encontramos un piojo vivo ya es diagnóstico de
infestación. Lo encontraremos con mayor facilidad
si peinamos el pelo con un peine de púas estrechas
y espesas.
Diagnóstico diferencial
Prurito de base atópica o de otro
tipo. Las liendres deben diferenciarse de escamas por pitiriasis
seca, y de las fundas pilares, estructuras queratinosas
que en ocasiones presenta el pelo y que se deslizan a lo
largo del tallo piloso.
Medidas higiénicas
y terapéuticas
El tratamiento no es necesario a menos que
se encuentre un piojo vivo.
Hay dos estrategias de tratamiento:
1. Insecticidas: dos aplicaciones del insecticida escogido
separados por 7 días. Comprobaremos su eficacia a
los 2 días de haber finalizado el tratamiento cepillando
con un peine de púas estrechas. Si el tratamiento
no ha funcionado deberemos utilizar otro insecticida diferente.
• Primera elección:
– Permetrina al 1,5 por ciento: Se debe aplicar en
las zonas afectadas, con lavado a los 10 minutos. No son
totalmente ovicidas, carecen de actividad residual; debido
a que el período de incubación de los huevos
es de 6 a 10 días, se debe repetir la aplicación
a los 7-14 días.
– Malatión: al 0,5 por ciento en alcohol isopropilo
al 78 por ciento. Aplicación en la zona afectada
durante 8 a 12 horas; se une al pelo, aportando una protección
residual. Indicado en los casos resistentes al lindano.
No se debe utilizar en menores de 6 meses de edad.
• Alternativas:
– Lindano: Al 1 por ciento en champú, aplicado
durante unos minutos y después un lavado concienzudo.
No se recomienda en embarazadas o que estén lactando.
No es totalmente ovicida y carece de actividad residual;
debido a que el periodo de incubación de los huevos
es de 6-10 días, se debe efectuar una nueva aplicación
a 7-14 días. Puede ser necesario un nuevo tratamiento
si se observan piojos o huevos en la unión pelo-piel.
– Ivermetrina: Al 0,8 por ciento en loción
o champú.
• Otras opciones: aceite del árbol de té,
guassia, aceites esenciales, hierbas medicinales y petróleo
no han mostrado evidencia científica, no debemos
asumir su inocuidad bajo el precepto de ser naturales. El
petróleo es potencialmente peligroso, por ser fácilmente
inflamable.
2. Cepillado: este proceso se debe hacer de forma meticulosa
para que sea eficaz su resultado. Debe hacerse cada cuatro
días durante 2 semanas. Si se encuentra un piojo
en la segunda, tercera o cuarta sesión deberemos
prolongar el cepillado hasta que no aparezcan piojos en
tres sesiones consecutivas. Las familias que utilicen este
método deben estar muy motivadas puesto que supone
una cantidad de tiempo importante para llevarla a cabo.
En cuanto al manejo farmacológico es importante recordar:
• Lociones y líquidos deben permanecer en contacto
con el pelo durante 12 h antes de ser retirados.
• Son preferibles los productos de larga aplicación
ante los de corta porque los segundos facilitan la aparición
de resistencias. Aunque sobre esta premisa no hay ningún
estudio que le de soporte.
• Las soluciones con base alcohólica se prefieren
a las acuosas porque las primeras son más efectivas.
• Reservaremos las soluciones acuosas para los niños
y las personas con asma, ezcema o alteraciones dérmicas.
• Se debe avisar a los pacientes que las soluciones
alcohólicas son inflamables. Se deben dejar secar
al aire libre.
• En embarazo y lactancia debe usarse el método
del cepillado. Si requiere tratamiento con insecticida deberemos
usar malation en base acuosa.
• En niños menores de 2 años, se usará
el método del cepillado.
Para que el tratamiento sea efectivo debe procederse como
se ha explicado anteriormente, todos los contactos infestados
deben ser tratados simultáneamente. Poner especial
atención en observar los contactos que no están
infestados realizando revisiones del pelo con el método
del cepillado. Recordar que no deberemos tratar sino encontramos
un piojo vivo.
Lavar la ropa personal y la de cama con ciclo caliente así
como el secado en secadora con ciclo caliente.
Puede existir fracaso de los insectidas por:
• Por resistencia del piojo al malation, pemetrina.
Esta resistencia varía entre países.
• Cuando se sospecha resistencia, es necesario utilizar
algún agente alternativo.
El uso de champúes o lociones antiparasitarios (con
permetrina o gamma-cloro-ciclohexano) de forma periódica
puede evitar la adquisición de la parasitosis.
Manejo
de los convivientes
El tratamiento debe dirigirse a todos los
familiares y contactos estrechos para evitar la infestación.
El método más fácil y efectivo para
detectar la infestación es el cepillado con peine
de púas estrechas para identificar las liendres.
Medidas en los niños
• No es necesario que los niños
se ausenten del colegio por tener piojos.
• Los niños con el diagnostico de piojos probablemente
ya son portadores durante semanas antes del diagnóstico.
• Así como tampoco son efectivas cartas a los
padres avisando de infestación de piojos puesto que
provocan mas sensación de alarma y ansiedad.
PEDICULOSIS PUBIS
Lo produce el Pthirus pubis (Foto
9).
Diagnóstico
Prurito intenso y progresivo. Se observan
manchas azuladas en el pubis (Foto 10) por las picaduras
del piojo (“maculae ceruleae”) y manchas de
sangre en la ropa interior. En los varones peludos, el piojo
puede extenderse hacia el abdomen, el pecho y las axilas
y por ello causar un prurito generalizado. La pareja sexual
tiene prurito genital. El diagnóstico se realiza
por observación del Pthirus pubis o sus huevos directamente
sobre la piel, en el pelo pubiano.
Tratamiento
El tratamiento es similar al de la
sarna. Podemos utilizar un champú de permetrina al
1,5 por ciento en las zonas afectadas y lavar a los 10 minutos.
Se ha comprobado la existencia de resistencias. Alternativamente
podemos recomendar otras piretrinas como el butoxido de
piperonilo en champú, el lindane al 1 por ciento
o el malation al 0,5 por ciento. También debemos
lavar la ropa, toallas y ropa de cama con agua cliente y
evitar los contactos sexuales hasta que no se haya resuelto
el cuadro. En algunos pacientes es necesario un a segunda
aplicación 3-7 días después del tratamiento
inicial. La afectación de las pestañas, si
se produce, se puede tratar de forma oclusiva con vaselina
2 veces al día durante 10 días.
volver