ATENCIÓN A LA MUJER
CAPÍTULO2-Novedades en anticoncepción hormonal

Anticoncepción en situaciones especiales

Adolescencia

En nuestro medio es muy habitual que los médicos no recomienden a los adolescentes otro método anticonceptivo que no sea el preservativo. Argumentan que recomendándoles métodos mas seguros para prevenir el embarazo dejarían de usar condones y se expondrían a infecciones de transmisión sexual (ITS) y sida. El preservativo ha demostrado eficacia para evitar ITS. ¿Pero como se utilizan los preservativos? Lo emplean el 33,2 por ciento de los adolescentes que utilizan algún método. La tasa de rotura y deslizamiento del preservativo, es del 28 por ciento, dependiendo de la experiencia, y los adolescentes tienen poca10,11. El 80,5 por ciento de la demanda de anticoncepción de emergencia procede de parejas que han tenido problemas de rotura o deslizamiento del preservativo. El uso debe ser poco correcto y poco consistente, a la vista de las cifras de embarazos. ¿Y cuales son las cifras? ¿Cuál es el problema en la adolescencia? ¿El sida o el embarazo? El Registro Nacional de Casos de soda, recoge a lo largo de 24 años, desde 1981 hasta junio de 2005, en mujeres menores de 20 años, 26 casos en los que la vía de transmisión han sido las relaciones heterosexuales.

Los nacimientos de madres adolescentes están experimentando un repunte en los últimos años, a la par que no para de crecer la cifra de interrupciones voluntarias del embarazo (IVES), (Figura 1). En el año 2004 se han registrado 5 casos de infección VIH en adolescentes, incluyendo hombres, mujeres y todas las vías de transmisión. Ese mismo año tuvimos 24.542 embarazos en adolescentes, de los que 12.046 acabaron en IVES y hubo 12.496 nacimientos. Existe una nada despreciable morbi-mortalidad derivada del embarazo, parto y abortos. No lo olvidemos, en los adolescentes, el año 2004, las nuevas infecciones VIH registradas fueron 5, frente a 24.542 embarazos. ¿Solo preservativos? Hay que apostar por el método doble. No se debe seguir indicando a los jóvenes solo preservativos, no es suficiente. Algunos médicos, mas “avanzados”, además les prescriben anticonceptivos hormonales orales, que antes de un año han abandonado entre el 40-60 por ciento. Ya es algo mejor. Pero debemos cambiar. Hay que ser mas ambiciosos e intentar prevenir las ITS y los embarazos en la adolescencia. En algunos países donde se prescribe un “método doble”, píldora más preservativo, DIU mas preservativo, inyectable trimestral de gestágeno más preservativo, implante más preservativo, se están consiguiendo controlar las tasas de embarazo en la adolescencia. Respecto a las ITS, parece que el contacto mas estrecho con los sanitarios que conlleva el seguimiento de estos métodos puede favorecer su prevención. Por otra parte, hay que desechar algunas creencias, como que las jóvenes no pueden utilizar el DIU. Hay evidencia de que el DIU no condiciona un aumento del riesgo de infertilidad en nuligrávidas, y está indicado en mujeres nulíparas, aceptando este uso la OMS. Los implantes son otra excelente opción en adolescentes, y hay evidencias de no aumento de ITS en las usuarias. Muchas jóvenes aceptan muy bien el DIU y los implantes si son correctamente asesoradas, y ambos tienen mucha mayor eficacia, (0,8 y 0,05 embarazos por 100 mujeres/año), que los anticonceptivos orales (8 embarazos por 100 mujeres/año), y que el preservativo (15 embarazos por 100 mujeres/año). DIUS e implantes no dependen del cumplimiento, y son muy recomendables en este grupo. Y son compatibles con el uso de preservativo.

Mayores de 35 años

Las mayores de 35 años que no fuman y no tienen otros factores de riesgo cardiovascular, pueden utilizar los AHC hasta la menopausia. Los AHSG pueden utilizarse en este grupo, ya que no aumentan el riesgo cardiovascular. Los DIUS, si no existen contraindicaciones, son muy adecuados en este periodo, tantos los DIUS de cobre como el de levonorgestrel. El DIU de LNG, acompaña bien a las mujeres a la menopausia, al evitar los sangrados excesivos que a veces se presentan en esta etapa.

Menopausia

A veces se plantea como valorar si una mujer ha llegado a la menopausia para retirar un método anticonceptivo con seguridad. Los métodos hormonales pueden retirarse a los 50-52 años, recomendar un método de barrera y valorar la respuesta clínica. También puede determinarse la FSH después de 7 días sin tratamiento hormonal, y si es > 30, se confirma en una segunda determinación en 6 semanas. La menopausia puede ser diagnosticada y la anticoncepción suspendida con seguridad, con una FSH > 30, ausencia de sangrado y presencia de síntomas vasomotores. A las portadoras de un DIU de cobre se les puede retirar con seguridad cuando llevan ya un año sin regla.

Puerperio
y lactancia

La anticoncepción después del parto mejora la salud de las madres y de sus hijos, al alargar el periodo hasta un siguiente embarazo. Hay pruebas de que el bajo peso y el parto pretérmino se asocian más a los periodos intergenésicos más cortos, y de que los intervalos entre gestaciones menores de 24 meses se asocian a un número significativo de embarazos no deseados. El intervalo óptimo para prevenir malos resultados obstétricos es de 18-23 meses. Por otra parte, los beneficios de la lactancia materna están bien establecidos, por lo que el método anticonceptivo utilizado tras el parto no debe interferir con la lactancia. También debemos tener en cuenta que el puerperio es una situación procoagulante. Además, existen cambios anatómicos que se normalizarán en las semanas postparto (Involución uterina).

El nacimiento de un hijo tiene un efecto importante en las prioridades y deseos anticonceptivos de las mujeres, que tienden a cambiar a métodos de larga duración. Todos los anticonceptivos utilizados durante la lactancia tienen una eficacia mayor de la que presentan fuera de este periodo. Las decisiones que hay tomar son, por un lado, que método elegir, y por otro, cuando empezar a utilizarlo (Tabla 13).







volver