ATENCIÓN A LA MUJER
CAPÍTULO3-
La sexualidad de las mujeres, abordaje en Atención Primaria
MANEJO TERAPÉUTICO.
EVOLUCIÓN Y SEGUIMIENTO
Abordaje Psicoterapéutico de Soporte
En la Consulta de Atención Primaria,
la Psicoterapia de Soporte, es la aplicación de técnicas
de intercambio verbal entre el profesional sanitario y la
paciente. Desde nuestra experiencia podemos utilizar la
técnica a distintos niveles, según nuestras
posibilidades o habilidades, que siempre da resultados.
El objetivo de esta intervención, es ofrecer un lugar
de Escucha a la paciente para establecer un vínculo
terapéutico donde se puedan exponer de forma confidencial
los problemas y sea posible después una orientación
de cómo afrontarlos. Lo fundamental es crear un clima
de serenidad, para que disminuya el malestar, ya que así
ofrecemos espacios para crear soluciones nuevas.
Hay que valorar el problema, la conducta, los pensamientos
relacionados, las actitudes y las emociones relacionadas
con el tema. La técnica es siempre preguntar que
siente y explorar si podría sentirlo diferente, proponiendo
una visión alternativa sin presionar. Apoyar la ruptura
de rutinas en los problemas concretos. Animar a experimentar
sensaciones.
La relación terapéutica ha de ser de confianza,
pero sobretodo hay que huir de las actitudes paternalistas
y directivistas. Transmitir el concepto de placer sexual
como algo legítimo. Debemos tener presente que muchas
de las situaciones y problemas que se relacionan con el
tema no se van a poder solucionar, pero hay que encontrar
alguna posibilidad intermedia positiva, que le de confianza,
una salida. Hay que transmitir el mensaje de que el problema
es manejable, que no es lo mismo que desaparezca.
Explicar las posibilidades terapéuticas que hay para
afrontar el problema. Dar explicaciones claras y comprensibles,
de terapias específicas y tratamientos farmacológicos.
Dar información de otras aproximaciones terapéuticas,
de relación de pareja, grupos de relajación.
Estimular a la paciente que empiece iniciativas a nivel
familiar, social o laboral.
Es importante también estimular el conocimiento del
propio cuerpo y de las sensaciones que experimentamos en
él, podemos aconsejar practicar los ejercicios de
Kegel, el autoerotismo y la masturbación.
Hay que mantener la relación terapéutica de
confianza ,en las consultas siguientes, preguntar por la
situación, señalar los cambios positivos que
apreciamos respecto a la persona , si está más
tranquila, más contenta , más relajada, y
ver si los comparte. Valorar los tratamientos que se hacen,
los problemas que pueden surgir, hacer aclaraciones y puntualizaciones.
Expresar nuestra disponibilidad y apoyo para el seguimiento.
DERIVACIóN A TERAPIAS ESPECÍFICAS
Terapias cognitivas
El objetivo de esta técnica es identificar
las distorsiones cognitivas, proponiendo alternativas racionales
y actitudes positivas a las creencias irracionales y los
pensamientos distorsionados. Se considera que los pensamientos
que tenemos rigen nuestra conducta y nuestro estado de ánimo.
Los pensamientos negativos, sobre nosotras mismas, el mundo
o el futuro bloquean nuestra conducta y producen padecimiento.
Permite trabajar la valoración de nuevos roles de
comportamiento respecto al sexo.
Terapias conductuales
El objetivo seria modificar la conducta,
definiendo tareas que la paciente ha de realizar entre las
sesiones. Se trata de identificar las conductas anómalas
productoras de malestar para después poder enseñar
una serie de habilidades para modificar estos comportamientos
problemáticos. Se pueden planificar actividades referentes
al sexo, utilizar técnicas de relajación,
ensayar habilidades sociales y comportamiento asertivo.
El tratamiento cognitivo-conductual (desensibilización
sistemática y masturbación dirigida) ha demostrado
ser efectivo en los trastornos del orgasmo. La orientación
del tratamiento debe ir dirigido a maximizar la estimulación
y minimizar la inhibición. Por un lado, estimulaciones
prolongadas, masturbación, uso de juguetes sexuales
–vibradores, dildos, bolas chinas-, uso de la musculatura
vaginal con alternancia de contracción y relajación,
práctica de los ejercicios de Kegel y la elaboración
de fantasías sexuales pueden ser técnicas
útiles. Para minimizar la inhibición se han
utilizado técnicas y juegos de ‘distracción’
con fantasías independientes de la situación,
música, autoobservación como si la mujer estuviera
ajena a la práctica sexual que está realizando.
Para el vaginismo existen técnicas de feed-back perineal
con resultados prometedores.
Terapias psicodinámicas
Basadas en la relación terapeuta-paciente
para experimentar nuestros sentimientos, comportamientos
y pensamientos, respecto a nosotros mismos y nuestro entorno.
Se trabaja la sexualidad desde las relaciones entre la mente
y los sentimientos, es decir, desde nuestras concepciones
internas y fantasías con las expresiones externas,
desde el deseo. Pone en contacto el conocimiento inconsciente
con el conocimiento consciente.
TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS
La FDA no ha aprobado ningún medicamento
con la indicación explícita de la disfunción
sexual femenina. En Europa, se aprobó recientemente
el uso de parches de testosterona en la indicación
exclusiva de disminución del deseo sexual en mujeres
anexectomizadas. Sin embargo, desde la industria farmacéutica
se ha propuesto el uso de diferentes sustancias sin, insistimos,
indicación específica (Tabla
5).
Agonistas dopaminérgicos
La apomorfina sublingual tiene aprobado el
uso para la disfunción eréctil masculina.
Está en fase experimenta en dosis de 2 ó 3
mg para trastornos de la excitación y disminución
del deseo sexual en mujeres.
Sistema del óxido nítrico
El sildenafilo, también aprobado para
la disfunción eréctil se está ensayando
en mujeres. El óxido nítrico actuaría
por un mecanismo similar al que actúa en el varón,
provocando en la mujer un aumento en la vascularización
de los cuerpos cavernosos del clítoris y se propone
su uso para aumentar la excitación en casos donde
hubiera una afectación del sistema nervioso autónomo.
Sin embargo, por el mismo mecanismo de acción, parece
que no sería efectivo si existe una disminución
del deseo asociada.
Andrógenos
Se ha hablado de un hipotético síndrome
de déficit androgénico en mujeres, asociado
a la edad y responsable de la presencia de disfunción
sexual. Esta hipótesis no se ha podido demostrar
y los tratamientos que hacen referencia a la terapia sustitutiva
con testosterona adolecen de una falta de base fisiopatológica
que los hace frágiles. Una revisión Cochrane
reciente evalúa los riesgos y los beneficios de agregar
testosterona a la THS en peri y postmenopausia.
Concluye, que la administración de andrógenos
exógenos mejora diferentes dominios de la función
sexual: actividad sexual y frecuencia del coito, respuesta
sexual, deseo y puntuación combinada de función
sexual medida con cuestionarios validados (BISF-W, SIQ,
10-item SA) y empeora el perfil lipídico con un efecto
negativo sobre el HDL de hasta 17 unidades en 24 meses de
seguimiento. La revisión aconseja el uso de estos
datos con cautela, ya que la información general
de los efectos secundarios de la testosterona en todos los
estudios se consideró inadecuada.
Actualmente está aprobado en España la comercialización
del parche transdérmico liberador de testosterona
(300 microgramos en 24 horas) comercializado por un laboratorio
europeo. La indicación es para mujeres con menopausia
quirúrgica (histerectomía y anexectomía)
con asociación de un estrógeno. En 2004, la
FDA denegó la autorización a este mismo medicamento,
por cuestionar el significado clínico de las mejoras
estadísticas en la satisfacción sexual y por
unos defectos en la estimación de los riesgos. Los
efectos secundarios, aparte de la alteración del
perfil lipídico, incluyen hiperglicemias, fallo hepático,
hirsutismo, acné y ganancia ponderal. Aumenta el
riesgo de carcinoma de mama y de mortalidad cardiovascular,
debido al efecto estrogénico, producto de la metabolización
de la testosterona.
Se ha observado que la tibolona, esteroide sintético
con actividad estrogénica y androgénica utilizada
para los síntomas de la menopausia, mejora la función
sexual en todas las fases, deseo, excitación y orgasmo,
pero también los estudios tienen grandes limitaciones,
no están diseñados para medir este efecto
y, sobre todo, los efectos secundarios de la tibolona, sobre
todo el aumento del cáncer de mama ha quedado bien
establecido.
Estrógenos
De forma indirecta, por los resultados de
algunos estudios, se ha sugerido que la terapia hormonal
sustitutoria mejoraría la función sexual en
la menopausia por sus efectos locales sobre la atrofia y
la sequedad genital y sobre los síntomas vasomotores.
Sin embargo no se ha realizado ningún estudio diseñado
explícitamente para valorarlo, los test que se han
utilizado para llegar a estas conclusiones no estaban validados
para buscar problemas sexuales y las mujeres incluidas en
los estudios no se seleccionaron en función de las
quejas sobre su vida sexual. Por otro lado, desde la publicación
de los resultados sobre la cohorte del Women’s Health
Initiative, es conocido el exceso de riesgo de este tratamiento
para el aumento de eventos cardiovasculares, especialmente
tromboembólicos y la incidencia de cáncer
de mama y útero y por lo tanto, la valoración
coste-beneficio desaconseja el uso de la THS con esta indicación.
Tratamientos tópicos
Los lubricantes al agua son utilizados desde
hace tiempo para la sequedad vaginal, especialmente en la
post-menopausia. Son muy útiles para el síntoma
aislado que, por otra parte, es frecuente. Ofrecen la ventaja
de su bajo coste, práctica ausencia de efectos secundarios
y dispensación libre por las farmacias y tiendas
especializadas en sexo.
En los últimos años, ante el potencial de
mercado de las mujeres en la peri y postmenopausia con problemas
de lubricación, existe un extenso surtido de parafarmacia
especializado. También se encuentran disponibles,
cremas y geles vulvovaginales que presentan en su composición
precursores del oxido nítrico, sobre todo l-arginina,
y prostaglandinas como el alprostadilo, con un supuesto
efecto vasodilatador local.
Las cremas con estrógenos tópicos son bastante
utilizadas en la Atención Primaria, pero no debemos
olvidar que también existe una absorción con
la aplicación local con todos los efectos secundarios
de los estrógenos: hiperplasia endometrial y neoplasia
de mama.
Bupropion
Se está ensayando con medicación
psicoactiva noradrenérfica y dopaminérgica
a partir del conocimiento de los efectos secundarios sexuales
de los ISRS. Con el bupropion, en estudios a corto plazo,
se ha encontrado una mejora de la capacidad orgásmica
y de la excitación, pero no del deseo sexual inicial,
con un amento del nerviosismo y del insomnio.
MÉTODOS FÍSICOS
La FDA aprobó en hace tres años
un aparato llamado Eros-CTD que consiste en una pequeña
ventosa colocada sobre el clítoris que, mediante
un mecanismo de succión, aumenta el flujo sanguíneo
y la congestión en la zona genital. Existen diferentes
modelos, disponibles sobre todo en tiendas especializadas
de productos sexuales, que funcionan con el mismo mecanismo
y el mismo objetivo de aumentar la vascularización,
basándose en los mismos principios de vacío
que se ha utilizado para aumentar la irrigación del
pene en los varones.
En la mayoría de DSF, la estrategia de abordaje principal
debe ser conductual, sea individual o en pareja, ya que
los nuevos medicamentos para la DSF deben demostrar todavía
su pertinencia, su utilidad y su seguridad. Las vías
de investigación sobre fármacos que actúan
en la respuesta sexual femenina se han criticado porque
pretende solucionar la disfunción sexual de las mujeres
en un apartado donde son especialmente poco sensibles. Al
repasar el ciclo de respuesta sexual, ya se ha comentado
la escasa sensibilidad de la mayoría de las mujeres
a identificar como un aumento de la excitación, tanto
la ingurgitación clitoridea como la lubricación
vaginal, por lo tanto, una mejora a este nivel no llevará
un aumento del arousal ni del deseo.
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