PROBLEMAS METABÓLICOS Y ENDOCRINOLÓGICOS
CAPÍTULO3-
Manejo de la disfunción tiroidea por el médico de familia
Cribado del hipotiroidismo congénito
El hipotiroidismo congénito
se da en aproximadamente 1 de cada 3.000 lactantes. El diagnóstico
clínico se establece en menos de un 5 por ciento
de recién nacidos con hipotiroidismo porque los síntomas
y signos suelen ser mínimos. Sin tratamiento rápido,
la mayoría de los niños afectados presentará
falta de desarrollo, retraso mental irreversible y diversos
déficit neuropsicológicos, que constituyen
el síndrome de cretinismo. Estas complicaciones pueden
evitarse mediante un diagnóstico y tratamiento precoz.
En la mayor parte de Estados Unidos el cribado para hipotiroidismo
congénito se lleva a cabo mediante la determinación
de tiroxina sérica (T4) y, en caso de que ésta
de valores bajos, se determina la hormona estimulante del
tiroides (TSH).
Sin embargo, en la mayor parte de Europa, incluida España,
la determinación inicial es la de TSH. La medición
simultánea tanto de T4 como de TSH tiene mayor sensibilidad
para hipotiroidismo congénito que cualquiera coste-efectiva.
Con la determinación inicial de la TSH no se detectan
los casos de hipotiroidismo congénito secundario
o terciario, aunque se sabe que estos son poco frecuentes,
menos graves y con frecuencia se asocian a otras patologías
que nos ayudan en el diagnóstico.
La sensibilidad y especificidad de la determinación
de TSH entre el tercer y quinto día de vida (que
es cuando se recomienda que se realice) son superiores al
95 por ciento, y su valor predictivo positivo con las cifras
de prevalencia existentes en nuestro medio es de alrededor
del 30-35 por ciento. La determinación antes de las
48 horas de vida aumenta el número de falsos positivos.
Se toma una misma muestra para cribado de hipotiroidismo
congénito y de fenilcetonuria.
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