PROBLEMAS METABÓLICOS Y ENDOCRINOLÓGICOS
CAPÍTULO3- Manejo de la disfunción tiroidea por el médico de familia


Hipotiroidismo

El déficit de yodo sigue siendo la causa más frecuente de hipotiroidismo en el mundo entero. En áreas en las que hay suficiente yodo la insuficiencia de hormona tiroidea puede deberse a varias causas, siendo las más frecuentes las enfermedades autoinmunes del tiroides, como la tiroiditis de Hashimoto y el tratamiento previo de los pacientes con enfermedad de Graves. Las demás tiroiditis, el hipotiroidismo congénito y el hipotiroidismo de origen central son etiologías más raras. El hipotiroidismo es más frecuente en personas de edad avanzada, y afecta al 6,9-7,3 por ciento de las personas de 55 años o más. Aproximadamente el 1 por ciento de la población general presenta un hipotiroidismo manifiesto que afecta al 1,9 por ciento de la población femenina y al 0, 1 por ciento de la masculina.

La clínica es muy variada. Suele haber cansancio, debilidad, intolerancia al frío, piel seca y aspera, alopecia difusa, bradicardia, enlentecimiento de los procesos mentales, afonía, anorexia, parestesias, síndrome del tunel carpiano e hipoacusia.

Es típico el aumento de peso, aunque en los pacientes que predomina la anorexia pueden perderlo. El estreñimiento es frecuente. La depresión es con frecuencia el primer síntoma Las mujeres pueden tener menstruaciones abundantes y prolongadas que pueden ocasionar anemia importante. Los primeros signos físicos que se observan son edema periorbitario, edema periférico y piel seca, gruesa y pálida con hiperqueratosis de las rodillas y de los codos. Puede existir hipertensión diastólica. Si el hipotiroidismo es intenso, se produce un depósito de mucopolisacáridos en el tejido subcutáneo que causa el edema sin fóvea conocido como mixedema. Entre las posibles complicaciones cardíacas se encuentran los derrames pleurales y pericárdicos, la cardiomegalia, la bradicardia y la prolongación del intervalo QT.

Para el diagnóstico, la TSH aparecerá elevada y la T4 libre disminuida. La determinación de anticuerpos antitiroideos nos permitirá diagnosticar una tiroiditis autoinmune. No es necesario realizar gammagrafía.

El tratamiento se realiza con levotiroxina sintética. La dosis inicial es de 75 mg/día, aunque los pacientes de edad avanzada o con cardiopatía suelen recibir al principio dosis más bajas, que se van elevando después lentamente. El objetivo del tratamiento es restablecer el estado eutiroideo. La duración del tratamiento generalmente es durante toda la vida. El paciente hipotiroideo debe ser controlado cada 6-8 semanas hasta que logre un estado eutiroideo (determinado por los niveles de TSH); después se podrá determinar el nivel de TSH una vez al año para controlar el tratamiento.




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