RIESGO CARDIOVASCULAR
CAPÍTULO1- Hipertensión arterial ¿qué hay de nuevo?

SEGUIMIENTO Y CONTROLES

En relación al seguimiento del paciente hipertenso, la Guía SEH-SEC 20073, destaca la llamada constante a la búsqueda de LOD y al mantenimiento del control de todos los FR.

El seguimiento de los pacientes, muchas veces cae en una rutina, el estudio de Roumie, demostró mejora en el control de la PA mediante formación continua de los sanitarios. Alertas informáticas que les recordaban lo que se le debería realizar al paciente y sus objetivos. Y educación a los pacientes en el cumplimiento del tratamiento y sobre cambios de estilo de vida28. En las enfermedades crónicas el seguimiento activo, adquiere una gran importancia, no sirve de nada conocer que un paciente es hipertenso sino conseguimos mantener sus cifras controladas durante la mayor parte de su vida.

Objetivos:
– Mantener cifras tensionales adecuadas.
– Comprobar adherencia y posibles efectos adversos.
– Control de demás factores de riesgo y afectación de órganos diana.

Periodicidad de controles:
– Norma general: 3-6 meses por enfermería y anual por médico, en pacientes con HTA, aceptable control, sin repercusión y buena tolerancia. Sobre la frecuencia de las visitas de control, no disponemos de mucha información de cual sería más eficaz, a la hora de mejorar el control, un estudio realizado en Canadá por Birtwhistle y colaboradores, no encontró diferencias entre pacientes seguidos cada 3 meses frente a otros seguidos cada 6 meses. Lo importante es la actividad realizada en la visita y no una alta frecuencia de visitas, que lo convierten en una rutina29.
– En caso de mal control, efectos adversos, alto riesgo CV, tratamiento complejo o variable, el control debe individualizarse.

Evaluación periódica:
– Consulta de enfermería.
– Consulta médica.
– Pruebas complementarias.
Las unidades de enfermería resultan de gran utilidad en el control a largo plazo del hipertenso, debiéndose combinar al mismo tiempo con la atención a otros proceso crónicos como diabetes, dislipemias, etc.
Las actividades a realizar por enfermería en las visitas de seguimiento:
– Valorar cumplimiento terapéutico y detectar posibles efectos secundarios.
– Aconsejar y reforzar las modificaciones en el estilo de vida.
– Detectar posibles complicaciones.
– Medir la PA y la frecuencia cardíaca al menos en dos ocasiones en el brazo dominante. Medir y evaluar evolución del peso.
– Pedir pruebas complementarias y citar, en consulta de enfermería y/o médico.
Al menos una vez al año se realizara por el médico de AP una visita de evaluación, siempre que la presencia de otras complicaciones o factores de riesgo cardiovascular no aconsejen una mayor frecuencia. Realizando:
– Anamnesis, cumplimiento, tolerancia al tratamiento y efectos adversos, síntomas cardiovasculares.
– Exploración física, igual que en la visita inicial.
– Determinaciones analíticas: hemograma, creatinina, glucemia, lípidos, iones y microalbuminuria según las indicaciones propuestas en la visita inicial.
– El ECG, cada 2 años si no hay DM, HVI, u otra complicación que demande una mayor periodicidad.
– Evaluación del riesgo cardiovascular individual.
– Evaluación del tratamiento.



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