Atención a la familia
CAPÍTULO3- Manejo de las principales situaciones de transición del ciclo vital (y II)

CONCLUSIONES

La teoría sobre el desarrollo de las familias sobre la que se asientan las fases del Ciclo Vital Familiar le es útil al médico de familia en varios sentidos: a) proporciona una secuencia de eventos por los que pasan las familias que tiene la ventaja de estar ordenada cronológicamente y que es conocida por el médico de familia sin necesidad de mayor esfuerzo; b) la perspectiva de los pacientes incluidos en el seno de una familia en evolución nos permite tener en cuenta las interrelaciones entre los miembros de la familia; y c) los sucesos y los cambios que acontecen a lo largo del Ciclo Vital Familiar se pueden relacionar con los problemas clínicos que se presentan al médico de familia.

El Ciclo Vital Familiar constituye un modelo que nos sirve para entender lo que les sucede a las familias a lo largo de su evolución. Cada fase se asienta en la anterior y, a su vez, influye en cómo se desarrolla la siguiente fase. Los cambios que se producen a lo largo del Ciclo Vital Familiar se refieren principalmente a la pareja ‘índice’, a sus descendientes y a la generación precedente. Cuando cambia el papel que juega un miembro de la familia, el papel de los demás miembros también cambia en consecuencia.

El Ciclo Vital Familiar describe la evolución de la familia desde su formación (pareja, matrimonio), pasando por su expansión (nacimiento y crianza de los hijos) y llegando a su contracción (salida de los hijos y pareja en la vejez).

Cuando una familia entra en la fase de expansión, los padres se convierten en abuelos y la pareja en padres. Cada uno de estos cambios, a su vez, supone un cambio de los roles de los diferentes miembros de la familia e influye en el funcionamiento de la familia en su conjunto.

La transición por las sucesivas fases del Ciclo Vital Familiar se relaciona con algunos de los problemas clínicos que se presentan al médico de familia. En ocasiones, los síntomas tienen su origen en los problemas de adaptación a los cambios que sufren los miembros de la familia, mientras que otras veces los síntomas se ven claramente modificados (bien potenciados o bien minusvalorados) por las circunstancias familiares. Dado que el Ciclo Vital Familiar se compone de una sucesión de eventos esperables en la formación y el desarrollo de la familia, el papel del médico de familia consistirá en favorecer la transición de sus pacientes a lo largo de las sucesivas etapas del ciclo facilitando la consecución de una serie de tareas específicas de cada etapa.

Para el médico práctico es útil disponer de un modelo de trabajo que le facilite su labor en el escaso tiempo disponible en la consulta del centro de salud. En nuestra experiencia, es factible seguir una sencilla serie de pasos en las consultas rutinarias (Tabla 1). De esta forma aseguramos un manejo eficaz de los principales problemas de transición del Ciclo Vital Familiar.



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