PATOLOGÍA DE LA BOCA
Cápitulo2-
Patología odontológica en Atención Primaria
CARIES
La caries es un proceso patológico
infeccioso bacteriano no específico que cursa con
disolución y destrucción de los tejidos duros
dentales desde el exterior al interior de los mismos.
Epidemiología
Es la enfermedad crónica más
frecuente en el hombre moderno. Aunque ha afectado al ser
humano desde la prehistoria, la prevalencia de la enfermedad
ha aumentado enormemente en los tiempos modernos en todo
el mundo, asociada claramente al cambio dietético.
Sin embargo actualmente, por las medidas preventivas, se
observa que la presencia de caries está disminuyendo
en países desarrollados (especialmente en las clases
media y alta), aumenta en países menos desarrollados
y es epidémica en economías emergentes.
Las medidas preventivas actúan a
tres niveles:
– Diente, aumento de la resistencia del mismo a la
caries mediante el uso de flúor;
– Dieta, disminución del consumo de sacarosa;
– Microorganismos, mayor control de los mismos mediante
las técnicas de higiene oral, que disminuyen la cantidad
de microorganismos y reducen el tiempo de acción
de los mismos.
Etiología
Para que se produzca caries tienen que coexistir
simultáneamente cuatro factores (Figura
9):
a. Huésped. Los factores relacionados con el huésped
engloban las características de los dientes (morfología,
posición en la arcada, características de
los tejidos dentarios, textura superficial, calidad de las
restauraciones dentales) y de la saliva (cantidad y composición).
Defectos en estos factores van a predisponer a la caries.
b. Dieta. Los hidratos de carbono refinados, tipo sacarosa,
han demostrado tener un alto poder cariogénico. Además
del tipo de alimento, es importante la frecuencia de la
ingesta del mismo.
c. Microorganismos. La caries es una enfermedad infecciosa
bacteriana compleja. Básicamente podemos decir que
las bacterias predominantes en esta patología son
el Streptococcus mutans (el más importante), Actinomyces
spp y Lactobacilus spp.
d. Tiempo. Para que los tres factores anteriores interactúen
hace falta un cuarto factor, que es el tiempo, si él
no se produciría el proceso carioso. De ahí
la importancia de la remoción de la placa bacteriana
inmediatamente después de la ingesta.
Teniendo en cuenta esta etiología, podemos resumir
los factores más frecuentes que van a predisponer
la aparición de caries (Tabla
1) y clasificar a los pacientes según el riesgo
a las mismas (Tabla 2) para establecer las medidas preventivas
adecuadas.
Patogenia
La caries se origina en aquellas zonas de
la superficie dental en que la flora microbiana de la placa
encuentra un ambiente adecuado para la colonización,
multiplicación, y metabolismo de los carbohidratos,
y producir, de esta manera, ácidos orgánicos
(láctico, pirúvico, acético, butírico).
La formación de ácidos orgánicos a
partir de la fermentación bacteriana de los hidratos
de carbono disminuye el pH, lo que origina un gradiente
de concentración mediante el cual los iones de hidrógeno
(H+) y el ácido difunden en el esmalte y lo demineralizan.
Esta pérdida mineral o desmineralización proseguirá
mientras exista ácido disponible (Figura
10).
Cuando finaliza el ataque ácido, por el agotamiento
del azúcar fermentable o por la acción neutralizadora
de la saliva, tiene lugar un episodio de remineralización
del esmalte (Figura
10).
En una sucesión de ciclos de desmineralización
y remineralización, si la suma de los efectos de
los primeros es superior a la de los segundos hay una disolución
progresiva del esmalte, que se vuelve más poroso.
Este aumento de la porosidad cambia las propiedades ópticas
del esmalte, que clínicamente se observa de color
blanco tiza. Esta es la primera lesión de caries,
la mancha blanca.
Si la pérdida mineral continúa, se produce
la cavitación del esmalte. Esta cavidad es colonizada
por bacterias y la enfermedad progresa hacia la dentina,
que al ser menos resistente permite que la progresión
de la caries se acelere. Si el proceso continúa alcanzará
la pulpa dental originando además patología
pulpar (ver más adelante).
Clínica
En las formas muy incipientes, existe una
desmineralización subsuperficial y son difíciles
de observar. El primer signo clínico observable es
un cambio de coloración, el esmalte aparece de color
blanco tiza al secarlo. Estas machas blancas pueden pigmentarse
y volverse pardas o amarillas. Cuando la lesión avanza
observamos que se cavitan el esmalte y la dentina (Figura
11), pudiéndose llegar a grandes destrucciones
dentarias en los casos más avanzados (Figura
12).
La sintomatología suele estar ausente, excepto en
los procesos con amplia afectación en los que el
paciente puede notar cierta sensibilidad sobre todo al frío
y a los dulces. Sensibilidad más marcadas o a otros
estímulos (calor, ácidos) o sintomatologías
más amplias nos indican que existe ya una afectación
pulpar importante.
Tratamiento
El tratamiento consiste en la eliminación
del tejido dentario afectado hasta alcanzar dentina sana
y su obturación posterior.
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