PATOLOGÍA DE LA BOCA
Cápitulo3- Lesiones ulcerosas en la cavidad oral

LESIONES PREMALIGNAS DE LA MUCOSA ORAL

La prevalencia de cáncer oral y su mortalidad en los países desarrollados está aumentando en los últimos años. Esto justifica la trascendencia que tiene un diagnóstico y tratamiento precoz de las lesiones premalignas orales. Lo accesible de la exploración de la cavidad oral, hace que sea muy importante que todos los médicos sean capaces de diagnosticar aquellas lesiones que sin tratamiento pueden evolucionar a un cáncer oral.

Hay que distinguir dos situaciones:

1. Condiciones precancerosas: enfermedades sistémicas que pueden desarrollar un cáncer oral (Tabla 2).
2. Lesiones precancerosas: lesiones propias de la mucosa oral (Tabla 3).

A continuación se describirán las patologías que más frecuentemente podemos encontrarnos en nuestra práctica diaria.

QUEILITIS ACTÍNICA

Es una degeneración del tejido labial consistente en un reemplazo de colágeno por elastina. Es más frecuente en el labio inferior. Está causada por la acción de las radiaciones ultravioletas. Aparece con más frecuencia en sujetos que trabajan al aire libre, de piel clara y ojos azules.

Las lesiones que podemos observar son: pérdida del borde cutáneo o línea de demarcación del labio, disminución de la turgencia del labio, aparición de manchas rojas (atróficas), blancas (hiperqueratosis) y telangectasias.

El tratamiento consiste en medidas preventivas (uso de sombreros, fotoprotectores labiales), evitar el tabaco, las bebidas o alimentos muy calientes y extirpación quirúrgica de la lesión.

LIQUEN PLANO

Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel y mucosas. La mayor incidencia se observa entre los 30-50 años y es más frecuente en mujeres (60-70 por ciento). En España la prevalencia es 0,2-2 por ciento. Para algunos autores es la enfermedad no infecciosa más frecuente de la cavidad oral. Su etiología es desconocida pero se ha descrito asociación con ciertas enfermedades (colitis ulcerosa, hepatitis C, Síndrome de Sjögren), fármacos (sales de oro, ansiolíticos, betabloqueantes, antipalúdicos, clorotiazida, estreptomicina, tetraciclinas, tolbutamida…), estrés, personalidad obsesiva, genética (influencia familiar). En la actualidad se considera una enfermedad de base inmunológica.

Aunque las lesiones pueden aparecer en piel, mucosas o uñas, es frecuente que la única manifestación sea la mucosa oral. Evoluciona en forma de brotes.

Existen tres formas de presentación:

1. Forma reticular: es la forma más frecuente y leve. Sobre cualquier zona de la mucosa oral, aunque es más frecuente en la mucosa yugal, aparecen estrías blanquecinas algo elevadas en forma arboriforme o reticular (estrías de Wickhan) que no se desprenden. Suele ser bilateral y asintomático.

2. Forma atrófico-erosiva: aparecen ulceraciones sobre una mucosa atrófica en cualquier zona de la mucosa bucal aunque es más frecuente en la lengua. Se manifiesta como molestia o dolor intenso y puede aparecer sangrado. Esta forma es la que más frecuentemente puede sufrir transformación maligna.

3. En placas: amplias zonas blanquecinas o aplanadas rodeadas de estrías de Wickhman. Aparece con más frecuencia en la lengua.

El tratamiento consiste en:

– Eliminar fármacos que puedan estar relacionados.
– Evitar el estrés.
– Evitar factores traumáticos próximos a la lesión.
– Eliminar tabaco, alcohol y alimentos especiados.
– Higiene bucal.
– Corticoides tópicos.
– Corticoides sistémicos en casos severos.
– Retinoides tópicos.
– Ciclosporina A tópica.

LEUCOPLASIA

Se define como una lesión blanca que no se desprende y que ni por la clínica ni por la histología puede ser clasificada como otra lesión. Es una lesión que precisa por tanto un estudio anatomopatológico para su diagnóstico.

La incidencia varía entre 1,5-12 por ciento y es más frecuente en varones y en la raza caucásica. La prevalencia aumenta con la edad. Aproximadamente un 5 por ciento de estas lesiones evolucionarán a carcinoma en un periodo de 5 años, esto aumenta al 16 por ciento si el paciente es fumador.

El factor etiológico más importante es el tabaco. Otros factores son el virus de Epstein-Barr (leucoplasia verrucosa proliferativa), traumatismos físicos o químicos (el alcohol es un factor importante), infección crónica por Cándida, enfermedades genéticas…

Desde el punto de vista anatomopatológico la leucoplasia puede ser sin displasia o con displasia epitelial (leve, moderada o grave).

Las leucoplasias se clasifican en:

1. Forma homogénea: lesión blanca, uniforme, fina y plana que en ocasiones puede aparecer cuarteada. Suele ser asintomática.

2. Forma no homogénea: lesión blanca que puede tener áreas rojizas y se puede presentar en forma plana, nodular o exofítica.

El potencial de transformación maligna es mayor en las leucoplasias no homogéneas y con presencia de displasia epitelial.

Tratamiento
– Evitar factores irritantes como tabaco, alcohol y agentes mecánicos que lesionen la mucosa (prótesis, restos piezas dentarias…).
– Ácido retinoico tópico.
– Vitamina A y E oral.
– Láser o crioterapia: en lesiones sin displasia.
– Cirugía: lesiones con displasia.

ERITROPLASIA

Es una lesión de la mucosa bucal de color eritematoso, aterciopelada que no se puede clasificar ni clínica ni anatomopatológicamente como otra entidad. Por tanto al igual que las leucoplasias precisa estudio histológico para su diagnostico, encontrando que en el 60-90 por ciento aparecen displasias epiteliales, carcinomas in situ o carcinomas epidermoides.

La etiología es similar a la leucoplasia, estando implicado el tabaco y el alcohol.

Su prevalencia es pequeña (menor 0,1 por ciento). Puede aparecer en el suelo de la boca, mucosa yugal, superficie ventral y lateral de la lengua y paladar blando.

En ocasiones aparecen zonas blancas y rojas, a esta entidad se le denomina eritroleucoplasia.

Suele ser asintomática, aunque en ocasiones pueden producir escozor con la ingesta de alimentos especiados.

El tratamiento consiste en la eliminación de los agentes irritantes y la extirpación quirúrgica.



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