Técnicas diagnósticas básicas
Cápitulo1- El Electrocardiograma.
El ECG normal, variantes de normalidad y crecimiento de
cavidades (I)
ALTERACIONES ECG EN DISTINTAS
PATOLOGÍAS QUE PRODUCEN CRECIMIENTO O HIPERTROFIA
DE LAS DISTINTAS CAVIDADES CARDIACAS: VALVULOPATIAS, MIOCARDIOPATIAS,
MISCELANEA
La mayoría de las cardiopatías
y algunas patologías extracardiacas cursan con determinadas
alteraciones ECG que pueden ayudar a su identificación,
pero que rara vez son absolutamente típicas o patognomónicas.
Hallazgos frecuentes, no definitivamente diagnósticos,
que pueden aparecer en el ECG de algunas situaciones clínicas
o patologías son los siguientes:
Valvulopatías
Estenosis mitral (EM)
• Crecimiento de aurícula izquierda
(CAI).
• Fibrilación auricular (FA).
• Eje derecho + crecimiento de ventrículo derecho
(en estenosis evolucionadas con HTP).
Insuficiencia mitral (IM)
• Crecimiento de aurícula izquierda
• FA (75 por ciento de los pacientes con IM moderada-severa).
• HVI (hipertrofia biventricular en caso de compromiso
de cavidades derechas con HTP).
Estenosis aórtica (EA)
• HVI con sobrecarga sistólica
(a menudo severa).
• BCRI (en la EA muy evolucionada, sugiere dilatación
ventricular).
• Si existe CAI o FA sospechar valvulopatía
mitral asociada.
Insuficiencia aórtica (IA)
• HVI.
• BCRI (en la IA evolucionada).
Estenosis tricuspídea (ET)
• Crecimiento de aurícula derecha
con ventrículo derecho normal (ET pura, muy raras;
generalmente se asocian a patología mitral o aórtica
y predominan las alteraciones de éstas últimas).
Insuficiencia tricúspide (IT)
• Crecimiento de aurícula derecha.
• Crecimiento de ventrículo derecho.
• FA o flutter auricular.
Estenosis pulmonar (EP) o Insuficiencia
pulmonar (IP)
• Crecimiento de aurícula derecha.
• Crecimiento de ventrículo derecho.
• Desviación del eje a la derecha ($ 90º).
• BCRD.
En las valvulopatías leves o poco evolucionadas,
el ECG suele ser a menudo normal o anodino; como ya se indicó,
la sospecha clínica de valvulopatía en un
paciente con hipertrofia/crecimiento de cavidades auriculares
o ventriculares, obliga a la confirmación clínica
y ecocardiográfica.
Miocardiopatías
Miocardiopatía dilatada
• Crecimiento de cavidades izquierdas
(CAI, HVI, sobrecarga VI).
• Trastornos de la conducción intraventricular,
sobre todo BCRIHH.
• Alteraciones inespecíficas de la repolarización.
• La presencia de arritmias supraventriculares (FA,
flutter, TPSV) y ventriculares (taquicardia ventricular,
ESV de alta densidad), es un hecho frecuente y de mal pronóstico,
particularmente en el segundo caso.
Miocardiopatía restrictiva
• Complejos QRS de bajo voltaje secundarios
a la infiltración o fibrosis del miocardio (amiloidosis,
sarcoidosis, hemocromatosis o hipotiroidismo).
• Trastornos de la conducción intraventricular.
• Arritmias supraventriculares.
Miocardiopatía hipertrófica
• HVI, distintos grados de sobrecarga
sistólica. Ocasionalmente hipertrofia ventricular
de localización atípica.
• Ondas Q anormales, según la localización
de la hipertrofia.
• Isquemia subepicárdica (ondas T negativas)
de distinta localización (anterior, apical,…).
• Ondas T negativas gigantes (variante japonesa).
• Arritmias ventriculares y supraventriculares.
La sospecha electrocardiográfica y/o clínica
de miocardiopatía obliga a la confirmación
ecocardiográfica y al estudio de los familiares de
primer grado si se confirma (ECG y ECO).
Patología vascular pulmonar
Tromboembolismo Pulmonar (TEP)
Generalmente supone una sobrecarga aguda
del ventrículo derecho, en ocasiones subaguda (TEP
subagudo). Hasta el 85 por ciento de los ECG están
alterados, pero un ECG normal no excluye un TEP. Las alteraciones
son transitorias y pueden ser reversibles, por lo que es
muy importante contar con registros previos, incluyen:
• Taquicardia sinusal, taquiarritmias supraventriculares
(FA, TPSV).
• Desviación derecha del eje.
• Inversión de la T y descenso del segmento
ST en derivaciones derechas (sobrecarga) De V1 a V4. Ocasionalmente
en cara inferior.
• BCRD de reciente aparición.
• R altas en V1 y S profundas en I.
• Patrón SI, QIII, TIII (Onda S en I, Onda
Q en III y onda T invertida en III, o patrón de McGinn-
White), puede aparecer hasta en un 10-20 por ciento de los
casos, es específico en presencia de clínica
compatible, pero no es patognomónico (puede aparecer
en tras entidades clínicas).
En un paciente con ECG previo normal, la aparición
de un patrón electrocardiográfico de sobrecarga
aguda del VD con clínica sospechosa, o incluso sólo
en presencia de factores de riesgo (encamamiento-inmovilidad,
enfermedad médica
–EPOC, ICC, ictus– o cirugía previa)
obliga a remitirlo al hospital para descartar un TEP.
Cor pulmonale (sobrecarga crónica
del VD secundaria a HTP mantenida)
Se observan signos de crecimiento auricular
y/o ventricular derechos. El bajo voltaje (suma de los QRS
de I + II + III < 15 mm) es muy frecuente. Dextrorotación.
Pericarditis
Las alteraciones electrocardiográficas
de la pericarditis aguda son evolutivas y cursan en cuatro
fases:
1. Elevación difusa del ST de concavidad superior.
Suele afectar a la mayoría de las derivaciones estándar
(excepto AVR) y precordiales, aunque a veces no a todas
por igual. No hay imagen especular, a diferencia del infarto
agudo.
Ocasionalmente se acompaña de descenso del segmento
PR, que es patognomónico.
2. Normalización progresiva del segmento ST, con
aplanamiento de la onda T (días o semanas).
3. Inversión de la onda T.
4. Normalización total del ECG: puede tardar varias
semanas.
• En el seno de una pericarditis, los complejos QRS
de bajo voltaje sugieren fuertemente la existencia de derrame
pericárdico.
Miocarditis
Las alteraciones del ECG son a veces transitorias
e inespecíficas. La imagen más característica
es similar a la pericarditis (son frecuentes los casos de
miopericarditis aguda, reconocibles por el movimiento enzimático
además de los cambios ECG) en los cuales el curso
evolutivo del ECG es superponible a la pericarditis. La
miocarditis puede confundirse tanto por la clínica
(dolor precordial, eventualmente disnea, movimiento enzimático)
con el infarto agudo de miocardio con ascenso del segmento
ST. La ausencia de imagen especular o recíproca en
la primera, puede ser un hallazgo ECG de gran valor.
Cardiopatías congénitas más
comunes
Comunicación interauricular (CIA)
La más común es la de tipo
ostium secundum (> 85 por ciento de los casos). A menudo
no se diagnostica hasta la edad adulta (es la cardiopatía
congénita más frecuente en el adulto) incluso
a los 30-40 años, a veces por un hallazgo casual
(soplo, radiografía o ECG anormal). Los signos ECG
más característicos suelen ser crecimiento
de ventrículo derecho, sobrecarga (generalmente diastólica)
o BCRD.
Si existe HTP (más común en ostium primum)
suele verse sobrecarga sistólica del VD.
Comunicación interventricular (CIV)
Si el cortocircuito es significativo puede
observarse HVI con sobrecarga diastólica (de volumen),
asociada a crecimiento ventricular derecho, sobre todo si
existe HTP.
Coartación de aorta
A menudo asociada a hipertensión arterial
(más elevada en los miembros superiores). Se observan
signos de HVI con sobrecarga sistólica significativa.
Ductus arterioso persistente
Suele observarse sobrecarga diastólica
(de volumen) en el ventrículo izquierdo, y crecimiento
auricular izdo.
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